La obra de Paramahansa Yogananda no comenzó con él. Forma parte de una línea espiritual milenaria de maestros realizados que han preservado y transmitido la ciencia del Yoga, y particularmente de Kriya, como un camino directo hacia la experiencia de Dios.
En Autobiografía de un Yogui, Yogananda relata que Jesucristo encargó al Mahavatar Babaji la misión de revivir para esta era la antigua técnica del Kriya Yoga: una ciencia espiritual de autorrealización capaz de unir Oriente y Occidente a través de la experiencia directa de lo Divino.
Babaji transmitió esta técnica a Lahiri Mahasaya, quien la enseñó a su discípulo Swami Sri Yukteswar, gurú de Yogananda. Finalmente, Yogananda fue enviado a Occidente con la tarea de difundir estas enseñanzas en un momento en el que el mundo occidental, profundamente desarrollado en lo material, necesitaba métodos prácticos para establecer un contacto personal y directo con Dios.
En Ananda Sangha Sabadell nos sentimos profundamente agradecidos de poder servir como humildes canales de esta corriente espiritual.
Jesús el Cristo representa la realización de la Conciencia Crística: la unión total con Dios. La palabra “Cristo” no designa un apellido, sino un estado de conciencia universal.
Según Yogananda, Jesús no pertenecía exclusivamente a una tradición religiosa, sino que encarnaba una verdad eterna y universal. Su mensaje fue el del amor divino, la comunión interior y la realización directa del Padre.
En la visión espiritual relatada en Autobiografía de un Yogui, Cristo continúa trabajando activamente por la redención espiritual de la humanidad, en comunión con los grandes maestros de Oriente, inspirando la unión entre ambas tradiciones.
El Mahavatar Babaji es el maestro inmortal que, según la tradición del Kriya Yoga, ha conservado su cuerpo físico durante siglos para guiar silenciosamente la evolución espiritual de la humanidad.
Su misión especial para esta era fue revivir la antigua ciencia del Kriya Yoga y asegurar su difusión tanto en Oriente como en Occidente. Con profunda comprensión de las necesidades del mundo moderno, Babaji impulsó la transmisión de técnicas prácticas que permiten al buscador experimentar la liberación interior.
Lahiri Mahasaya fue el discípulo elegido por Babaji para reintroducir el Kriya Yoga en la sociedad moderna. A diferencia de muchos maestros tradicionales, vivió como jefe de familia y trabajador, demostrando que la más alta realización espiritual es posible en medio de la vida cotidiana.
Su ejemplo abrió la puerta para que hombres y mujeres de todo el mundo comprendieran que la meditación profunda no es exclusiva de monjes o renunciantes, sino un camino universal accesible a todos.
Swami Sri Yukteswar, maestro de profunda sabiduría y disciplina espiritual, fue el gurú de Paramahansa Yogananda. Hombre de discernimiento claro y vida austera, preparó a Yogananda durante años para su misión en Occidente.
Sri Yukteswar enseñó el equilibrio entre sabiduría, devoción y acción correcta. Fue él quien transmitió a Yogananda la responsabilidad divina de llevar la ciencia del Yoga al mundo occidental, ayudando a equilibrar el progreso material con la realización espiritual.
Paramahansa Yogananda llegó a América en 1920 con la misión de difundir la ciencia del Kriya Yoga y demostrar la unidad esencial entre las religiones.
En una época en la que muchos buscadores occidentales anhelaban una experiencia viva de Dios más allá del dogma, Yogananda ofreció métodos claros y científicos de meditación. Su mensaje fue universal: Dios puede ser experimentado directa y personalmente.
A través de sus enseñanzas, libros y conferencias —especialmente Autobiografía de un Yogui— inspiró a millones de personas en todo el mundo.
La misión de Yogananda - ¿Por qué Yogananda vino a Occidente?